miércoles, 30 de mayo de 2012

Soy yo


Son mis emociones. Es la consciencia de empezar a observarlas y a no dejarme arrastrar por algunas de ellas. Me dijeron que el amor es el camino y ahora leo que el amor no es una emoción más, que es el más complejo y poderoso sistema de motivación que existe, que es la fuerza que nos guía e impulsa en la vida. Es amor eso que está muchas veces en el sexo, en la pareja, en la familia, en las amistades. El amor que se atrinchera bajo la fina piel del corazón y circula por cada célula de cada quien, el que sólo espera el segundo de una mirada, de un gesto, de un tacto o de una voz. Con el mar de mis emociones embravecido he ido a estallar en muchas rocas de la realidad y ahora descubro que para llegar a la orilla basta con el paciente intento de morir en cada playa como una pequeña ola. Que para mojar no hace falta un río, vale con una gota. Así de sencillo es todo, se trata de conectar la mirada con el mundo, de tomarse el tiempo de pararlo todo, de suspenderse en cada instante, para libar el diminuto néctar que hay en cada cosa. Esta soy, así me encuentro y así cambio, mudo, busco y muero para renacer y volver. 

sábado, 19 de mayo de 2012

Programaciones y cartas de navegación

Planifiqué por un motivo. Organicé mis quereres. Miré la meta que quería lograr. Me advirtieron que aún distinguiendo perfectamente la meta y reconociendo el camino que lleva a ella, el viaje no sería fácil. Me encuentro en el punto experimental en que puedo dar fe de ello. No es todo tan fácil como quererlo. Recordé cuando estando en el colegio teníamos que construir un cubo recortándolo y pegando sus lados entre sí. Las instrucciones eran bien sencillas pero si no recortabas bien, doblabas mejor y elegías bien el pegamento, cuando pegabas un lado se te despegaba en anterior que habías pegado, y aquella tarea se convertía en lo más difícil del mundo. Recuerdo nítidamente aquel sentimiento de frustracción y hoy muchísimos años después me enfrento ante el mismo problema.


No es fácil ser consciente de todos los aspectos de nuestra vida en los que hemos sido socializados y programados para actuar de determinada forma. No es nada fácil detectar los automatismos con los que habitualmente actuamos de forma insconsciente, pero aprendida, hasta que no tratas de evitarlos. Supongo que es algo así como desconocer que tenemos una camisa puesta hasta el momento en que deseamos vestirnos con otra. Tengo tantas camisas como una cebolla y cuando al fin creo haberme quitado la que me sobra, veo que tengo otra nueva debajo de la que también debo desposeerme.

Empecé este blog pensado que mi viaje empezaba una vez elegido el camino. No caí en la cuenta de que llevaba en la maleta muchas cosas que me lastran y de las que me debo desprender. Identificar una a una esas cosas e ir lanzándolas fuera y dejándolas en el camino, implica ir cada vez más desnuda por la vida. Implica que si bien iré más ligera por el camino, también estaré más desprotegida cuando haga frio, porque por la Ley de Murphy el frio llega antes de haber conseguido aprender a ponerme esa camisa nueva que cubra mi desnudez. Esa camisa que está esperando detrás de ciertos recodos del camino, justo aquellos donde más frio hace.

¡Cuántas veces en el día caigo en el error de actuar conforme se me ha enseñado! ¡Cuántas veces me muevo sin pensar! ¿Será que tantas veces siento lo que enseñaron a sentir? No me siento derrotada en esta sensación, no quiero rendirme. Ahora sé que la vida es la realidad que me rodea, y que quiero ser totalmente consciente de mi movimiento en ella. Quiero coordinar mis pasos a mi corazón. Quiero despejar a mi mente de esas lentes que la hacen ver sólo aquello que debe mirar. Actuar tal como fuí programada o no. Esa es la cuestión. Quiero mi propio software. Ya lo dijo W. Shakesperare.

        (Fuente: Rincón del navegante)


Ayer se fué...
...y decidió batirse en duelo con el mar...
... y navegar...
...su corazón buscó una forma diferente de vivir...
... y se durmió y la noche le gritó ¿dónde vas?...
... y regresó y una voz le pregunto ¿cómo estás?
y al mirarla descubrió unos ojos azules como el mar...




sábado, 5 de mayo de 2012

Hoy la LUNA




Hoy la Luna es llena. Es más grande. Su influjo apunta a la infancia. Su fase mayor y su cercanía la convierten hoy en superluna. 

Veremos la misma luna y nos conectará ese mirar con lo que siempre estuvo unido. ¡Qué frágiles somos y qué agotador mantener esa cara oculta! 

El tiempo entre lunas nos seguirá desnudando para algo. Hoy su silueta y su luz definirán la belleza en plena oscuridad. No es bueno sufrir pero es bueno haber sufrido nos dirá. 


Ella siempre sigue igual... pero nos descubrirá distintas. 

Que no veas la luna hoy, sin un sueño en tu corazón.


viernes, 13 de abril de 2012

Emociones.


1. ¿Qué son?

Una emoción es un estado afectivo que experimentamos, una reacción subjetiva al ambiente que viene acompañada de cambios orgánicos (fisiológicos y endocrinos) de origen innato, influidos por la experiencia.

"Sin emociones no se puede vivir ni decidir. Están al comienzo y al final de cada proyecto" (Redes- RTVE). 



En el vídeo que acaban de ver se define a la emoción como un ensamblado de péptidos que se realiza en el Hipotálamo. Cada ensamblado se corresponde con una emoción. O sea, “fabricamos emociones” ¡No es fantástico! ¡Podemos fabricar aquellas que deseemos! ¿Quién quiere estar triste? Nadie ¿no? O sea que la siguiente pregunta a responder, dado que sabemos que hay gente triste, será: ¿cuál es el motivo por el que su cerebro ensambla péptidos de la tristeza?, pues bien, la respuesta también está en el vídeo, la red neuronal que la persona ha ido construyendo la conduce por esos circuitos neuronales (basados en experiencias o emociones previas) a la asociación de recuerdos que conducen a esa emoción. Por esto es que las personas tristes perciben más la tristeza en su entorno que las personas alegres, que a su vez perciben más la alegría en ese mismo entorno.

Atención a los veinte últimos segundos del vídeo:

“Somos seres humanos física y psíquicamente emocionales, no es nada malo, solo se convierte en una limitación cuando no hacemos más que acceder a las mismas emociones y actitudes todos los días sin ir a ningún sitio en términos de CAMBIAR o EVOLUCIONAR en nuestra vida” (Redes- RTVE).

No me digas que no conoces a quien dice “yo es que soy pesimista, soy así y no voy a cambiar”. ¿Comprendes ahora porqué esa persona le pone peros a todo, ve sólo lo negativo, es apática, tendente a la ira o la desconfianza?

2. Tipos.

Hay seis tipos básicos de emociones, sus manifestaciones y funciones son:



Todas son necesarias y todas forman parte de nuestra afectividad. Ahora bien, todas deben tener una intensidad adecuada. Es por esto que para adecuar su intensidad es necesario adquirir habilidades en su gestión, pues los beneficios que se derivan de ello son:

• Poseer suficiente grado de autoestima.
• Ser personas positivas.
• Saber dar y recibir.
• Empatía (entender los sentimientos de los otros).
• Reconocer los propios sentimientos.
• Ser capaz de expresar los sentimientos positivos como los negativos.
• Ser capaz también de controlar estos sentimientos.
• Motivación, ilusión, interés.
• Tener valores alternativos.
• Superación de las dificultades y de las frustraciones.
• Encontrar equilibrio entre exigencia y tolerancia.

3. ¿Para qué sirven?


Las emociones tienen una función adaptativa de nuestro organismo a lo que nos rodea. Nos permiten sobrevivir. Influyen en:

1- La atención, pues discrimina a unos pensamientos respecto de otros, son la luz que ilumina a aquello que queremos ver, si queremos ver pena, al final sólo observamos lo penoso que hay a nuestro alrededor o en el mundo, después generalizamos y terminamos convenciéndonos de que el mundo da pena, es por esto por lo que acabamos creyendo que no hay motivos para el optimismo y que ser pesimista es ser realista.
2- La memoria, pues elige qué datos serán recordados. Las emociones son un potente fijador de recuerdos. Son como la chincheta que sujeta la postal del lugar de nuestras últimas vacaciones al corcho de nuestra mente. Por muchos buenos momentos que vivamos, si nuestras emociones no nos son útiles para fijarlos a nuestra red neuronal, nunca podremos establecer nuevos circuitos donde viajen y se conecten las emociones que hoy nos sirvan para ver la felicidad en el futuro, sabiendo que el futuro es el segundo que va más allá de la última letra de este texto.
3- Y el racionamiento lógico, pues nos permiten la toma de decisiones y evitan dilatados procesos de decisión basados en el exceso de racionalización preocupado sólo por acumular el mayor número de información posible. Es por esto que después de ver varios coches que nos gustan y de conocer su características técnicas, elegimos aquel que más nos gusta, incluso conociendo que aquel otro era técnicamente más perfecto.

Y todo esto con música y ritmo es:



Funciona lo de sonreír al mundo... el mundo acaba sonriéndote... 


Por cierto, hoy se me han ocurrido varias preguntas:

1. ¿Qué es la felicidad?
2. ¿Qué es lo bonito de ver lo bonito?
3. ¿Para qué sirve lo bonito?
4. ¿Hay algo bonito en un día cualquiera?
5. ¿Si no veo lo bonito es porque no existe?
6. ¿Hay algo bonito en mi? 
7. ¿Es preferible ver bonito a tener razón?
8. ¿A qué renuncio si no busco lo bonito?
9. ¿De pronto un día cualquiera se deja de ver bonito o se empieza a verlo cuando toca?
10. ¿Debo esperar a ver un día o me declaro ciega para siempre?

En fin... hoy estoy así, mañana cuando me lea espero poder reírme y haber encontrado algunas respuestas... o no... porque hacerme estas preguntas ya fue suficiente... en aquel tiempo, ... porque hoy, en ese futuro inexistente, siga viendo nitidamente que esta canción es este texto, que el texto una entrada y que esta entrada fue una emoción. 

domingo, 1 de abril de 2012

LIBROS Aprender a practicar mindfulness- Vicente Simón

Como ya dije anteriormente, este blog tendrá esta sección. Ahora estoy leyendo este libro, estoy en los principios. No puedo por tanto opinar sobre el mismo. Hasta ahora estoy aprendiendo. Sólo aprendo. A la pregunta de porqué hablo de un libro que no he leído únicamente puedo responder con el motivo que explica porqué lo estoy leyendo. Y lo hago porque ha ocurrido eso que hace que quiera leerlo. Va de meditación. Qué es y para qué sirve la meditación son preguntas cuyas respuestas no puede dar alguien como yo. A la pregunta de porqué intento aprender a meditar sólo puedo decir que porque esto no es una carrera y no tengo que correr, que puedo reducir mi marcha y mirar a mi alrededor en vez de perseguir a todos (BSO - El cambio).

Hace una semana asistí como público a un programa de radio. Los invitados eran dos coach con una trayectoria profesional muy notable a mi juicio. Cuando hablaban de su trabajo no era artificial el tono de su voz, apasionada, dulce y tranquila, a mi juicio el de quienes no pretenden tener razón, sino simplemente ser felices. A su presentador le caracteriza una sonrisa y una voz radiofónica preciosa. Es un entusiasta y una pedrada de ese entusiasmo me llevó a su programa. Durante el programa hablaron de una película; El guerrero pacífico. La busqué y la encontré. La vi y explica porqué estoy leyendo ahora este libro. Encontré otras películas; Him, más allá de la luz y El cambio. Son las últimas que he visto. De esta última nace en parte esta entrada. Esta película es también en parte la respuesta del porqué de este libro. 

Buscaba en aquel programa de radio una respuesta que no se produjo como yo esperaba, pero se me estaba dando y la he visto. Vicente Simón está respondiendo perfectamente a lo que buscaba en aquel programa. Solo llevo dos capítulos y tengo tanto que aprender que ahora comprendo que necesito desaprender mucho más. Imagino que al autor le gratificará saber que está en medio de muchos propósitos. Es liberador saber que una no tiene que encajar.
Por casualidad encontré esta música... 



Por casualidad encontré este corto...