
Después leo que, en una entrevista de Paloma Fidalgo, se le hace esta pregunta a la que responde de esta forma:
¿Una creatividad y un talento como los tuyos no pueden suplir la formación?
No creo. El desconocimiento te lleva a aprender. Yo puedo soñar con una imagen, pero si no sé cómo materializarla, no pasa de ser una pasión. La imaginación es una dirección, algo que mueve, pero para darle forma hay que tener técnica, recurrir a ella y si no aprender en libros, ir a una escuela, preguntar a quien sepa cómo conseguir lo que se quiere.
No sé si inconscientemente ese "aprender" de esta respuesta me lleva a seguir buscando para ver qué encuentro, y mientras tanto el run run de una canción que habla de estrellas y de una búsqueda suena en mi mente. La canción es esta:
Y buscando estrellas descubro que hay 88 constelaciones como 88 son las teclas que tiene un piano. Tolomeo reconoció 48 constelaciones compuestas por más de 1.000 estrellas en el siglo II d. C. Mucho más tarde, en el año 1925 del siglo pasado se establecieron internacionalmente las 88 constelaciones que conocemos hoy en día: 48 corresponden a las observaciones de Tolomeo y las restantes a los descubrimientos de la Era Moderna. Veo que en mi constelación no hay ninguna estrella de intenso brillo, me lo creo. Mitológicamente se asocia esta constelación con Astrea (otra de las hijas de Zeus) que termina huyendo al cielo. Y en este firmamento andaba cuando empiezo a escribir lo que fuí encontrando durante toda la tarde. Otras coincidencias siguen sucediendo. El caso es que yo nunca he creido en las coincidencias, y sin embargo parece que todo me lleva al momento en que esta mañana, cuando entre las prisas no sé como pude dejé de oír esta canción y empecé a escucharla.
Ya no duele porque al fin ya te encontré
Hoy te miro y siento mil cosas a la vez
Mira si busqué, mira si busqué
Tengo tanto que aprender
Todo lo que tengo es tu mirar
De mis recuerdos salen brisas a bordar
Las locuras que tú me quieras regalar
...
Reconozco puertas que yo sé
Se abren solamente alguna vez
Así de poco...
Desde cuando te estaré esperando
Desde cuando estoy buscando
Tu mirada en el firmamento, estás temblando
Te he buscado en un millón de auroras
Y ninguna me enamora como tú sabes
Y me he dado cuenta ahora
Puede parecer atrevimiento
Pero es puro sentimiento
Dime por favor tu nombre
Yo te llevo por las calles a correr
Vamos lejos más allá de lo que crees
...
Abro puertas que alguien me cerró
Pero es puro sentimiento
...
Y al final cuando te encuentro... estabas sola.
Qué fortuna encontrar lo que se busca, siendo capaz de llegar más lejos de lo que se cree. Yo no sé si como la hija de Zeus debo huir a la montaña, al cielo creo que no me apetece todavía. Y hasta aquí llega esta extraña tarde, hasta aquí llegué. Buen fin de semana.